Quedarse en la mano con la anilla del brik abrefácil
02 Septiembre 2010 a las 12:04 por McLarenX | Se lee en 1'18 minutos.

Si no te ha pasado nunca es porque, o no compras briks de este tipo o, simplemente, MIENTES. La foto deja clara la situación, intentas abrir tu brik de zumo, leche, o lo que sea, porque ya se lo ponen a todo, y cuando tiras de la anilla, notas como tu percepción del universo se desmorona ante la absurda situación de tener la anilla en la mano y que el brik siga cerrado… herméticamente.
La cara de gilipollas que se te queda es plausible, digna de la mejor interpretación de Broadway, pero no es teatro, es real, miras a la anilla, miras al brik, miras a la anilla, vuelves a mirar el brik… tu cerebro no es capaz de asimilar que haya alguien tan malnacido en el universo que te haya hecho sentir tan remotamente retrasado como te sientes ahora, y le maldices, por supuesto.
Y lo peor está por llegar. En el mejor de los casos, el plástico plateado que separa tu garganta del contenido del brik ha quedado ligeramente levantado y puedes intentar arrancarlo con tus propios dedos, aunque habitualmente lo que pase sea que te quedas con el trozo de plástico que sobresalía en la mano, el brik sigue herméticamente cerrado y, ahora sí, todo tipo de injurias y calumnias fluyen por tu mente y van a toda velocidad hacia tu boca.
Finalmente, la única solución es clavar algo puntiagudo y que corte bien, un cuchillo, unas tijeras… dependerá un poco de como te imagines el crimen que cometerías contra el tipo que decidió poner ese sistema en los briks porque, al fin y al cabo, lo estás abriendo como antaño, con unas tijeras, pero habiendo perdido algunos minutos de tu tiempo y, sobre todo, un buen puñado de dignidad al verte superado por un trozo de plástico, con lo dócil que ha sido siempre el cartón.



















