Publicado en Humor, Religión

Aprovecharse de las adversidades ajenas con ingenio

Niño tenis

Un ama de casa recibe a su amante durante el día, mientras su esposo está en el trabajo. Sin ella saberlo, su hijo de 9 años se esconde en el armario. Inesperadamente, su esposo llega a casa y ella esconde al tipo en el armario.

El niño ahora tiene compañía y se produce el siguiente diálogo:

El niño: ‘Está oscuro’
El amante: ‘Sí lo está’
El niño: ‘Tengo un tubo de pelotas de tenis’
El amante: ‘Qué bien’
El niño: ‘¿Me las quieres comprar?’
El amante: ‘No gracias’
El niño: ‘Mi papá está afuera’
El amante: ‘Está bien, ¿cuánto quieres?’
El niño: ‘250 euros’

Semanas después ocurre lo mismo, y el niño está en el armario otra vez con el amante:

El niño: ‘Está oscuro’
El amante: ‘Sí lo está’
El niño: ‘Tengo una raqueta de tenis’
El amante: ‘¿Cuándo quieres?’
El niño: ‘750 euros’
El amante: ‘Ni de coña niño, gracias’
El niño: ‘Mi papá esta afuera, ¿pagas o grito?’
El amante: ‘¡Está bien! Pero quédate calladito’

Días después, el papá le dice al niño:
‘Coge la raqueta y las pelotas, que vamos a jugar al tenis’

El niño: ‘No puedo papi. Las vendí.’
El papá: ‘¿Qué? ¿Y por cuanto las vendiste?’
El niño: ‘1000 euros’
El papá: ‘Eso es terrible, no debes de cobrar de más a tus amigos. Eso es más de lo que esas cosas valen. Te voy a llevar para  la iglesia para que te confieses.’

Van para la iglesia y el papá le explica al sacerdote lo que pasó y manda al niño para el confesionario y cierra la puerta:

El niño: ‘Está oscuro’
El cura: ‘No empieces cabrón’

Debido a mi sequía creativa y a mi falta de tiempo, he tenido que recurrir a los absurdos chistes que me mandan por email. Lo siento :(

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Estrategia empresarial II: Estar bien informado

Monja y cura

Un cura va conduciendo cuando ve una monja parada a un lado de la carretera, esperando el autobús. El cura se detiene y le ofrece llevarla hasta el pueblo más próximo. La monja acepta y pone el equipaje en el asiento trasero. Al sentarse, su hábito se abre un poco y deja ver una hermosa pierna.

Cuando el cura lo advierte casi ocurre un accidente. Consigue controlar el coche, aunque no resiste la tentación y pone la mano en la pierna de ella. La monja mira al cura y le dice:

– Padre, recuerde el Salmo 129.

El cura retira rápidamente su mano y pide disculpas, pero sus ojos se resisten a dejar de mirar la pierna, por lo que, poco después, su mano salta de la palanca del cambio esta vez a la rodilla de la monja:

– Padre, recuerde el salmo 129, reitera la monja.

El cura, contrariado, retira la mano y trata de disculparse:

– La carne es débil, hermana…

Llegan a su destino y ella mira al cura significativamente y le agradece el favor de haberla acercado a su destino. El cura prosigue su viaje y cuando llega a su destino corre a ver lo que dice el salmo 129.

Salmo 129: «Sigue adelante e inténtalo. Alcanzarás la gloria».

Conclusión:

Esté informado al máximo sobre temas relacionados con su trabajo o se expone a perder grandes oportunidades.

Ver también | Estrategia empresarial I: El uso de la información