Validar IBAN en JavaScript

IBAN

Si a estas alturas no has adaptado todavía tus aplicaciones web a la nueva normativa es porque te ha pillado el toro, sin discusión. Pero más allá de este pequeño detalle, si necesitas comprobar el IBAN con JavaScript y no logras dar con la tecla, no te preocupes, intentar dividir un número de 26 cifras en JavaScript es una tarea bastante compleja, como ya habrás descubierto si has caído aquí. Por suerte hay una forma diferente de calcular el módulo que con el operador ‘%’. Vamos allá.

// Función que devuelve los números correspondientes a cada letra
function getNumIBAN(letra){
   var letras = 'ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ';
   return letras.search(letra) + 10;
}

// Función que calcula el módulo sin hacer ninguna división
function mod(dividendo, divisor){
   var cDividendo = '';
   var cResto = '';
   
   for (var i in dividendo){
      var cChar = dividendo[i];
      var cOperador = cResto + '' + cDividendo + '' + cChar;
     
      if (cOperador < parseInt(divisor)){
         cDividendo += '' + cChar;
      }else{
         cResto = cOperador % divisor;
         if (cResto == 0){
            cResto = '';
         }
         cDividendo = '';
      }
   }
   cResto += '' + cDividendo;
   if (cResto == ''){
      cResto = 0;
   }
   return cResto;
}

// El típico trim que inexplicamente JavaScript no trae implementado
function trim(texto){
   return texto.replace(/^\s+/g,'').replace(/\s+$/g,'');
}

// Función que comprueba el IBAN
function validaIBAN(IBAN){
   IBAN = IBAN.toUpperCase();
   IBAN = trim(IBAN); // Quita espacios al principio y al final
   IBAN = IBAN.replace(/\s/g, ""); // Quita espacios del medio
   var num1,num2;
   var isbanaux;
   if (IBAN.length != 24){ // En España el IBAN son 24 caracteres
      return false;
   }else{
      num1 = getNumIBAN(IBAN.substring(0, 1));
      num2 = getNumIBAN(IBAN.substring(1, 2));
      isbanaux = IBAN.substr(4) + String(num1) + String(num2) + IBAN.substr(2,2);
      resto = mod(isbanaux,97);
      return (resto==1);
   }
}

Con esto deberías tener suficiente, siempre se pueden hacer más comprobaciones para afinar un poco, como validar que los dos primeros caracteres sean letras y el resto números, o adaptar comprobaciones de longitud y posición para cada país, pero eso ya se lo dejo a cada uno, que aquí lo complicado es lo del módulo.

Para terminar, voy a dejar la explicación de la normativa, supongo que ya la conoceréis de sobra pero nunca está demás leerlo sin parafernalia lingüística:

El IBAN está compuesto por 2 letras que son el código del país, 2 números que hacen de dígitos de control y hasta un máximo de 30 posiciones más para la cuenta, la cantidad exacta depende del país. En España son 20 dígitos para la cuenta, así que tendremos los IBAN de 24 caracteres en total.

La manera de comprobar que un IBAN es correcto es siguiendo los siguientes pasos (ejemplo: ES38 0081 0283 4100 0111 1416):

  • Transformar las letras en números según la siguiente serie: A = 10, B = 11, C = 12, etc. Por lo tanto para España sería E = 14 y S = 28
  • Pasar tanto los códigos de las letras del país como los dígitos de control al final de la numeración, quedando así: 0081 0283 4100 0111 1416 142838
  • Obtener el resto de dividir éste último número entre 97 (mod 97)
  • Si el resto es 1, el IBAN es correcto, en otro caso no lo es

Espero que os sirva y ante cualquier duda ya sabéis, comentarios aquí abajo.

Trucos para apostar: La martingala

Loser vs Winner

Si os ha picado el gusanillo de las apuestas online, seguro que cuando habéis empezado a trastear por Internet en busca del truco que os hiciese de oro, os habéis acabado topando con la martingala.

La martingala, aunque parezca extraño, no es la prima francesa de vuestro amigo Martín, sino un método totalmente infalible de apostar online. Tomad nota que os explico:

Así funciona la martingala

Este truco del almendruco vale en principio para apuestas con dos opciones equivalentes, pero he visto por ahí que mucha gente lo utiliza para apostar a partidos de fútbol, u otros acontecimientos deportivos.

Se trata de apostar una unidad a un suceso, por ejemplo, al lanzar una moneda, a que salga cara. Si ganamos, lo celebramos y llamamos a nuestros amigotes para reírnos de ellos por tener que trabajar para ganar pasta. Si perdemos, volvemos a apostar al mismo suceso el doble que la vez anterior.

Imaginaos que apostamos 3 veces y acertamos a la cuarta. Habremos apostado 1+2+4+8=15, y sacaremos 8×2=  tachaaaaan ¡16! Vale, ganamos 1, quizá no sea mucho pero esto se puede repetir varios millones de veces y… perderlo todo.

Por qué no funciona la martingala

Sí, esto de la martingala funciona la mayoría de las veces, pero hay malas rachas en las que necesitaremos apostar bastante. Hay que tener en cuenta que la cantidad que apostamos se dobla cada vez, es decir que en la décima apuesta tenemos que apostar: 1-2-4-8-16-32-64-128-256-¡¡512!! Eso en la décima apuesta, que antes ya habremos perdido otros 511 euros antes.

En resumen, la martingala funcionaría si fuésemos lo suficientemente ricos como para pasar de hacer apuestas en internet para ganar 4 duros, pero con una capacidad económica normal, es relativamente probable que una de las veces que comencemos la progresión esta se alargue hasta que nos quedemos sin dinero y no podamos seguir subiendo la apuesta. Eso sin contar que las casas de apuestas suelen tener un límite máximo de lo que se puede apostar o ganar con una apuesta.

Entonces…

¿Qué funciona en las apuestas?

Lo que funciona es divertirse un rato sin grandes aspiraciones. Si nos gusta el deporte, analizar los partidos, estadísticas y rachas de los equipos, y siempre el sentido común. Si alguien tiene la gallina de los huevos de oro no lo va a compartir en Internet, así que desconfía.

Está claro que conocer las distintas estrategias es mejor que no hacerlo, y gracias a Internet investigando un poco es fácil “formarse” en la materia.

Si quieres probar tus propias estrategias, puedes hacerlo en Betsson, una casa de apuestas de origen sueco que ofrece una buena variedad de posibilidades. Pero recuerda: no existe la fórmula mágica para forrarse, si así fuera, todos seríamos millonarios y los casinos que tanto me gustan no existirían, lo cual me pondría muy triste.

Estafado por las mentiras de Jazztel

Estoy indignado, muy cabreado. A nadie le sorprende a estas alturas que las grandes compañías intenten engañar, estafar y jugar con la ignorancia de la gente para su propio beneficio, pero lo que me ha pasado con Jazztel es de juzgado de guardia. Todavía no salgo de mi asombro, la facilidad con la que nos mienten y se cubren las espaldas es escandalosa. Voy a intentar explicarlo todo de la manera más corta posible (no prometo nada).

En Jazztel se vanaglorian de tener la mejor oferta en ADSL y móvil del mercado. Proclaman a bombo y platillo que por 19.95 €/mes te dan ADSL y línea de móvil con 100 minutos y 100 MB gratis. Esto es casi verdad, casualmente se les olvida siempre añadir la cuota de línea que son otros 14.95 €/mes, es decir, ya nos ponemos en 34.90 €/mes, y por supuesto, el IVA. Total: 42.23 €/mes, más del doble de lo que te hacen creer.

Pero vale, esto ya casi todo el mundo lo sabe y es difícil que te la cuelen. El problema es cuando te llama un comercial a tu número privado, sin que tú le hayas autorizado a que lo haga, por supuesto, y te cuenta la siguiente sarta de mentiras que suenan muy bien, que parecen creíbles y que luego no son en absoluto cercanas a la realidad. ¿Delito?

Resulta que me ofrece un cambio de compañía porque voy a ahorrarme mucho dinero. Le digo que tengo permanencia con mi compañía hasta noviembre y, aquí la primera sorpresa: me pagan la permanencia hasta 200 euros. Genial, yo tengo una penalización de 190, así que empieza con buen pie.

El producto ofertado es el paquete del que hablé antes, el Pack Ahorro 100, con el que tienes ADSL 20 MB con llamadas a fijos nacionales, más una línea móvil con 100 minutos y 100 MB por 42.23 €/mes (i.i.). La oferta no me acaba de convencer, así que para terminar de inclinar la balanza me ofrece el Sony Xperia Tipo por 1 €/mes durante 24 meses. Aquí ya la cosa cambia, ya que es un teléfono que viene costando unos 100 euros libre y Jazztel me lo ofrece por 24, sin mencionar el IVA, pero yo lo presupongo, es decir, poco más de 29 euros.

Acepto las condiciones ya que en el ADSL me voy a ahorrar unos euros (poco) y tendría una línea perfecta para mis necesidades y un móvil nuevo bastante decente por un precio insuperable, además de pagarme la penalización por incumplimiento de contrato con mi anterior compañía.

Así que empieza el ritual, en teoría, deben hacerme 3 grabaciones. La primera para la portabilidad de la línea fija, la segunda para la portabilidad de la línea móvil, y por último, para la solicitud del terminal nuevo. Comienza la primera. Todo va perfecto. Pero al terminar, en vez de remitirme a la grabación de la portabilidad móvil, me cuelgan. Llamo yo explicando la situación y me dicen que tengo que llamar cuando tenga línea fija para poder hacer la portabilidad del móvil.

Hago lo que me dicen, llamo una vez tengo la línea fija con Jazztel y da comienzo el destape de las mentiras, claro, cuando ya te tienen pillado, antes todo era de color de rosa. Advierto al teleoperador de algo importante: tengo permanencia en mi línea actual. No hay problema, Jazztel te paga la penalización, pero sólo si contratas la línea móvil de 300 minutos y 500 MB. ¿Cómo? Pero si me dijeron que me daban una línea de 100 minutos y 100 MB. Pues no, o pagas 10 € más al mes, o no te compensan la penalización. Es decir, ya te están colando otros 12.10, ya son 54.33 €/mes. Pero vale, trago porque lo que pago de más por lo que me ofrecen parece positivo. Primera mentira conseguida.

Sin embargo, la estafa mayúscula viene con el terminal, razón de peso por la cual decidí definitivamente cambiar de compañía. Le digo al buen hombre del teléfono que, además, me habían ofrecido el Sony Xperia Tipo por 1 €/mes durante 24 meses. Cual es mi sorpresa cuando me dice que ese terminal me lo puede ofrecer por 4 €/mes. Pero vamos a ver, si a mi me dicen que si me cambio me lo dan por 1 €/mes, me tienes que cobrar 1 €/mes. Pues no, es 4 veces más caro o nada. Y lo peor de todo, es que ya no me puedo arrepentir porque la portabilidad del fijo ya está hecha, es decir, la penalización la tendré que pagar igual, al menos si me quedo en Jazztel, teóricamente, me la devolverán, eso sí, descontándome el importe de cada factura hasta llegar al total de la penalización. En definitiva, me tienen atado 18 meses, mucho más de la permanencia que me quedaba. Total, que me tienen cogido por los huevos, haga lo que haga salgo perdiendo.

Resumen

Me ofrecen: ADSL 20 MB + línea móvil con 100 minutos y 100 MB + Sony Xperia Tipo por 1 €/mes + compensar la penalización de mi anterior compañía = 43.44 €/mes sin permanencia.

Me dan realmente: ADSL 20 MB + línea móvil con 300 minutos y 500 MB + Sony Xperia Tipo por 4 €/mes = 59.17 €/mes con 18 meses de permanencia (si quiero que me paguen la penalización).

Es decir, 15.73 € más al mes de lo que me ofrecieron para cambiarme a lo que realmente tengo que pagar. Y encima obligado a quedarme 18 meses para compensar la penalización de mi anterior compañía.

Si llego a saber exactamente lo que tenía que pagar, no me hubiera cambiado ni loco. Y, por descontado, graban todas las llamadas excepto en las que te ofrecen cosas que no van a cumplir. He reclamado 20 veces que revisen las grabaciones y, obviamente, no tienen ningún registro. Estamos desprotegidos ante los comerciales estafadores y compañías que no penalizan a los mentirosos y dejan a sus clientes con el culo al aire, pagando cosas que no quieren y privándoles de otras que desean. Tendré que denunciar, claro, pero lamentablemente será mi palabra contra su no grabación. Triste, muy triste. Dan ganas de…

Todos los casinos quieren ser online

Esto no tiene nada que ver con la ludopatía, que os conozco, la realidad es que los juegos de casino viven un momento muy dulce. El número de participantes crece sin cesar, el boca a boca y los premios inmediatos garantizan la emoción a un nivel nunca antes conocido.

Los jugadores cuentan, además, con más ventajas que nunca: los portales online como casino online espana ofrecen conectividad y servicios para que los usuarios puedan disfrutar desde sus terminales móviles, smartphones y tablets. A su disposición se han puesto cientos de aplicaciones destinadas a su pleno entretenimiento. Con sólo deslizar sus dedos en la pantalla, la diversión da comienzo como por arte de magia.

Si se echa la vista atrás, no hace muchos años, la evolución resulta absolutamente increíble, en especial si se tiene en cuenta el enorme salto tecnológico y las consecuencias que ello ha tenido sobre el desarrollo de las aplicaciones de ocio. Sin ir más lejos, los juegos de casino, por ejemplo, antes estaban reservados prácticamente en exclusiva a las salas físicas. Hoy, sin embargo, son una realidad palpable y muy concurrida entre los usuarios: cada día, los portales de juegos de póker, ruleta, dados, etc. se llenan de participantes que mueven sus fichas y manejan hábilmente sus cartas sobre la mesa.

Uno de los principales atractivos que presentan son los premios, muy jugosos en algunas competiciones: En ellas se encontrará a jugadores que compiten a un altísimo nivel. Ya no son necesarios cables ni ordenadores domésticos: ahora las partidas comienzan en tu mano, con la misma facilidad con la que realizas una llamada o mandas un mensaje.

Incluso los propios casinos físicos, los de toda la vida, están diversificando su oferta y se están subiendo al carro de Internet, abriendo el abanico de parte de sus servicios a los internautas. Nadie quiere quedarse fuera de la carrera digital: sin lugar a dudas es el presente, y aún más, el futuro.

Hurricane 2000

El otro día hablando con amigos sobre música en general, salió a escena Scorpions, probablemente la primera banda alemana de heavy metal. Para los menos entusiastas de su obra, el único tema conocido en sus casi 50 años de historia (que se dice pronto) es Still loving you, una de las mejores baladas de la historia de la música, todo sea dicho de paso. Sin embargo, en tan dilatado recorrido musical: 21 giras, 18 álbumes de estudio, 5 en directo, 36 recopilatorios, 11 en vídeo, 3 álbumes tributo y 1 banda sonora, es evidente que no han podido tener un único éxito.

Si obviamos la que más premios ha obtenido, Wind of change, probablemente la siguiente canción más conocida de Scorpions sea Hurricane 2000, y como le gusta a mi tron, tocada con la Orquesta Filarmónica de Berlín, así, a lo grande. Os dejo por aquí la letra para que la disfrutéis y, además, podáis decir que conocéis más de una canción de Scorpions, que parece ser que no es muy habitual, lamentablemente.

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Cut The Rope con todas las estrellas

No es que yo sea un friki de los videojuegos (¡mentiroso! ¡farsante! ¡lapidarle!), pero he de reconocer que éste en concreto me ha enganchado por encima de los demás. Sencillo, cómodo de jugar y con el punto justo de adicción. Una joya que sigue creciendo poco a poco con más y más niveles, y espero que saquen más próximamente porque yo ya me lo he terminado entero con todas las estrellas posibles. Y es que Cut The Rope es uno de los juegos móviles más famosos del panorama, con todas las de la ley, quizá sólo superado por Angry Birds. Igual me pico y también intento sacar los 5 de Rovio con 3 estrellas, pero para eso habrá que esperar mucho, me temo.

El fin de semana previo a la Semana Santa, el día 23 de marzo más concretamente, se celebró el evento más importante del año: el GERE (Garrafa Evento RAT España). Como su propio nombre indica, es la reunión de los miembros españoles del RAT (Troy nunca viene) en casa de su ilustre San Pancracio, Garrafa, allá por las tierras del lejano Cádiz.

Y como buenos frikis interneteros, nos vimos en la obligación de continuar con la moda que más fuerte está pegando en la red: Harlem Shake. Ya tienen su pamplina todo tipo de famosos, futbolistas, animadoras, actrices porno… el caso es que nosotros no íbamos a ser menos así que nos pusimos manos a la obra.

Lo primero fue hacerse con la aplicación Harlem Shake Maker, la cual te graba los vídeos y te los monta con la música. Fácil, cómodo y para toda la familia. Pero antes del gran momento había que probar que todo funcionaba como debía, he aquí la primera demo:

Viendo que la cosa podía salir bien, preparamos todo lo necesario y sin especificar absolutamente nada de nada, en una sola toma, salió esto. ADVERTENCIA: vergüenza ajena elevada.

Este fin de semana vuelve la Fórmula 1

Largo y aciago ha sido otro invierno más sin Fórmula 1, por suerte, es un circo que nunca para. Como de costumbre, Australia será la encargada de abrir el telón de nuevo y volver a las andadas de la más alta tecnología automovilística. Y muchos dirán que la F1 es aburrida, que no hay adelantamientos, que siempre gana el mejor coche sin importar el piloto, un largo etcétera de infamias producidas por el desconocimiento.

Pongamos un ejemplo fácil de entender. El bingo. A mucha gente le parece un juego seco, sin emoción, simplemente tachas los números que salen, no hay estrategia, no hay engaño, no hay mejores ni peores. Vale, acepto el argumento, pero aun así hay muchísima gente que lo juega sin parar, tanto en salas especiales como en internet. Por algo será. No todas las emociones se pueden explicar empíricamente. Y quizá eso es lo que nos pasa a los amantes de la Fórmula 1.

Señoras y señores, como si de la inauguración de un gran casino se tratase, este fin de semana presenciaremos el comienzo de algo grande, impredecible, emocionante y que a muchos les va a costar el dinero y algo más. Y es que a priori, como pasa con la ruleta (excepto si eres un Pelayo) es muy difícil apostar a un número ganador. Además, aquí no hay probabilidades, ni matemáticas, ni nada. Puede parecer que alguien ganará sin problemas pero algo se rompe en la última vuelta. Una escudería lanza un nuevo componente aerodinámico que le hace ganar 1 segundo por vuelta. Infinidad de componentes que dependen de un buen equipo, un coche rápido y, sobre todo, fiable.

Yo ya estoy deseando que de comienzo el mundial, es más, ya que la primera carrera será por la mañana, a las 7:00 hora central europea, igual me lío la manta a la cabeza y, dependiendo del resultado de mi McLaren, me voy a celebrarlo a casino por la noche, bueno, y si lo hacen fatal, me voy a ahogar las penas, total, pocas cosas distraen y entretienen más que una buena partida de poker o black jack, unas tiraditas en la ruleta o unas manos de bacarrá. Ya sé que estáis pensando que soy un ludópata, pero simplemente invierto en diversión, como otros van al cine o a tomar copas, la diferencia es que yo aquí el dinero no lo tiro a saco roto, a veces incluso me vuelvo con más de lo que fui. Pero eso ya es cuestión de suerte, como la que espero tengan los McLaren este domingo en Melbourne.

Hace poco veía en Internet un anuncio acerca del próximo lanzamiento del tercer capítulo de la famosa saga de acción, Crysis, y de repente, no pude evitar pensar que el mundo de los videojuegos puede ser, con toda probabilidad, uno de los que mayores avances ha sufrido en las últimas décadas. Uno compara los gráficos a base de píxeles y el scroll horiontal de los primeros juegos de Amstrad o NES con los millones de polígonos texturizados de las consolas de última generación y no puede evitar sorprenderse de lo mucho que ha cambiado este negocio en 20 años.

Y no sólo en lo que a calidad estética se refiere (que también), sino en posibilidades, en modos de juego, en temática, en plataformas, etc. Por no hablar de las opciones multijugador que han revolucionado por completo el panorama: partidas masivas con personas de todos los rincones del planeta desde el mismo salón de nuestra casa, un lujo. Y no sólo a World of Warcraft o Call of Duty, sino que con la llegada de los juegos de azar online, miles son los que entran cada día en webs como titanbet poker online y se pasan la noche echando unas manos frente a la pantalla del ordenador sin haber oído hablar siquiera de Super Mario Bros. (si que existe alguien así). Está claro que las cosas han cambiado.

Incluso en lo que se refiere al mismo modelo de negocio de los videojuegos, podemos encontrar situaciones que ninguno, o quizá sea sólo yo, hubiera podido imaginar en el pasado: Anuncios de videojuegos en la televisión como si de películas de Hollywood se tratara; eventos de lanzamiento que atraen a centenares de personas; carteles por las calles, en las paradas de autobús y en las autopistas. Hace unos años, los “juegos”, aunque famosos y lucrativos, tenían ese espíritu “minoritario” y poco “cool”. Un entretenimiento algo friki que no era para cualquiera. Hoy mi abuela juega a Brain Training en la DS y mi padre tiene una granja de Pitufos en el tablet. Sobran las palabras.

El caso es que me alegro. Después de tantos años de aumentar dioptrías frente a la pantalla, de disfrutar como un enano las obras maestras de cada consola que ha habido, y de haber gastado cantidades demenciales de dinero, me alegra ver que por fin el medio ha recibido el reconocimiento que merece. Que no sólo de cine, música y cerveza vive el hombre.

Y Miyamoto premio Príncipe de Asturias. Para que aprendan.

¿Quién mata a los blogs?

Tengo muchos amigos blogueros y, en mayor o menor medida, han dejado de publicar artículos (yo el primero), ya sea reduciendo el volumen, cerrando completamente el blog o, y aquí está la clave, trasladando sus publicaciones a otras plataformas. Es evidente que los blogs no están muertos, sigue habiendo un buen volumen de información en ellos, pero ya casi todo se reduce a blogs comerciales, ya sean pequeños blogs temáticos como grandes redes tipo Weblogs SL o Hipertextual. Pero el blog personal, el blog en el que uno soltaba sus pensamientos, sus experiencias o las chorradas que encontraba por la red, ese blog, cada día está más muerto. ¿Por qué?

Es sencillo: Redes sociales. Twitter y Facebook especialmente, pero no únicamente, son los culpables de que la gente ya no actualice sus blogs y, mucho menos, abra nuevos. ¿Para qué? Es muy más fácil, rápido y dinámico crear una publicación en Twitter o Facebook con un link a eso tan divertido que has encontrado por la red, o con la reflexión que se te acaba de pasar por la cabeza. Sin SEO, sin estilos, sin pensar qué imagen ilustra mejor el texto. Nada de nada, escribir y enviar, nada más.

Y luego está el ego, lo reconozcamos o no, a todos nos gusta que nos lo suban de vez en cuando. Cualquiera que haya tenido un blog sabrá que aunque hayas escrito el mejor artículo de tu vida o tengas miles de visitas diarias, es muy normal que nadie escriba ni un mísero comentario. Eso desanima a cualquiera, especialmente a los nuevos. Sin embargo, a golpe de click, en cualquier red social, tienes un reconocimiento a tu “esfuerzo”. Pones cualquier frase banal o la foto de tu perro durmiendo y en seguida tienes varios “me gusta” y algún que otro RT. Es más fácil para que el que genera contenido y también para el que lo consume. Todos contentos.

En definitiva, la gente sigue teniendo la necesidad de expresarse, de compartir sus cosas y las cosas que ha visto en otros sitios, eso no ha cambiado, lo que sí es diferente es la manera de hacerlo, no es lo mismo, pero a la mayoría les sirve. Otro día, quizá, os cuento los problemas de privacidad y derechos de las redes sociales, que ese es otro tema.