Publicado en Bitácora, Política

En España, ¿hay más machismo o más racismo?

Llevo muchos años escuchando música, leyendo artículos y viendo la actitud de la gente frente al racismo y frente al machismo: 2 de las mayores lacras de nuestra sociedad. Pues bien, ha sido precisamente hoy que me he planteado la pregunta de cabecera: en España, ¿hay más machismo o más racismo?

No es una pregunta fácil de responder, creo. Desde mi punto de vista, con mis experiencias y mi entorno, podría decantarme hacía un lado, pero seguramente otra persona lo haría hacía el contrario. Lo que sí veo claro es que el machismo tiene mucha más repercusión, las voces contrarias suenan mucho más alto, más fuerte y en más sitios. ¿Será porque hay más mujeres que personas de otras razas?

El caso es que, a pesar de esta situación, de lo mediática que es la lucha contra el machismo, creo que, en España, hay más racismo que machismo. Al fin y al cabo, al intolerante le genera más rechazo un gitano que una mujer. También es cierto que hay una gran masa de la población que ni siquiera ha tenido que cruzarse con alguien de otra raza, pero sin lugar a dudas sí con alguien de otro género. Quizá por eso haya más ruido alrededor del machismo que del racismo.

Sea como fuere, la lucha contra la desigualdad, el odio, la exclusión y la segregación debe ser feroz y sin excepciones. Ya otro día hablamos de la homofobia.

Publicado en Bitácora, Internet

Hoy cumple 12 años la criatura

12-years

Doce años. Más de un tercio de mi vida. Y hablando de tercios, hoy habrá que tomarse alguno en honor al nacimiento de este humilde blog. Ya sé que muchos me dirán que casi no escribo, cierto, pero es que yo también he ido cumpliendo años. Además, la tecnología evoluciona, ahora perdemos más tiempo en redes sociales que antes ni existían. Pero sí, lo tengo abandonado al pobre.

Después de tantas transformaciones, tanto estéticas como de contenidos, me estoy planteando volver al formato “personal”. Total, aquí ya no entro ni yo, así que igual desparramo un poco lo que se me pase por la cabeza. Ya veremos, igual lo sigo dejando como bloc de notas, o igual no escribo más. Eso sí, el dominio lo tengo con renovación automática.

En fin, que son 12 años ya, 12 como 2 packs de 6 birras, ya sabes. Sean buenos, pero no demasiado.

Publicado en Bitácora, Raspberry Pi

Raspberry Pi. Paso 4: Montar disco duro USB

Introducción

Partiendo de la base de que queremos la Raspberry Pi como centro multimedia, es evidente que con una tarjeta microSD no vamos a tener suficiente, por muy grande que sea. A día de hoy, cualquier película FullHD con sonido DTS 5.1 que se precie, viene ocupando unos 10-15 GB, así que nos va a hacer falta casi con total seguridad un disco duro USB de, mínimo, 500 GB. Habrá quien se pueda apañar con 128 GB, pero este tutorial sirve igual para discos duros como para pendrives de cualquier tamaño.

Elegir el tipo de disco duro USB

Es uno de los puntos más complicados porque todo tiene sus pros y sus contras. Podríamos catalogar las posibilidades en 3 grandes grupos: pendrive, disco duro USB de 2.5″ y disco duro USB de 3.5″. Dependiendo de dónde vayas a colocar todo el invento, te será de mayor o menor prioridad el tamaño físico del disco. Pero más allá de eso, que siempre puede ir detrás de la tele sin que se vea mucho, la clave es elegir entre alimentación externa (red eléctrica) o no (alimentado por el propio USB).

Un pendrive, por grande que sea, no consume tanta energía como para que la Raspberry Pi no pueda con él, así que es la opción más minimalista si la capacidad no es un problema (que lo acabará siendo). Sin embargo, si nos vamos a discos duros de más de 256 GB, nos empezamos a meter en el peligroso umbral de la autoalimentación. Generalmente un disco duro USB de 2.5″ no trae alimentación externa, coge la energía necesaria del ordenador al que está conectado. El problema es que la Raspberry Pi no es capaz de alimentarse a sí misma y a un disco duro de 500 GB con el cargador de 2A. La solución para este caso es comprar un HUB USB con alimentación externa. Con esto ganamos más puertos USB y además alimentación extra para dispositivos que la RPi no es capaz de mover con su propia energía.

Pero ya puestos a ocupar un enchufe más, yo prefiero un disco duro USB de 3.5″ con alimentación externa. Son más fiables, más duraderos y, normalmente, más baratos en igualdad de capacidad. La pega es que es bastante más grande (unas 4 veces la propia RasPi) y quizá en algún salón es realmente un estorbo. Además el HUB USB me parece excesivo ya que disponemos de 4 puertos USB de serie que, en general, son más que suficientes.

Elegir el sistema de ficheros

Sea cual sea tu elección, que es absolutamente personal y dependerá totalmente de las circunstancias de cada uno, sin que haya una única elección perfecta, el sistema de ficheros es la siguiente elección que has de hacer. Y recuerda que es reversible, pero con cada cambio de sistema de ficheros hay que formatear eliminando todo lo que haya.

Hay más, pero básicamente las opciones más lógicas que tienes son 3: FAT32, NTFS, ext3/4. De entrada descartaría FAT32, es el que suele venir por defecto en los pendrives pero tiene un defecto insalvable: no admite ficheros de más de 4 GB. Como ya dije antes, a día de hoy las películas en calidad decente ya ocupan más que eso así que no merece mucho la pena en nuestro caso.

Luego tenemos NTFS, es el sistema de ficheros por defecto de Windows y el que viene en casi todos los discos duros USB. Sólo lo aconsejaría si tenemos un PC con Windows al que pretendemos mover el disco duro más o menos habitualmente para transferir ficheros, aunque esto no debería pasar porque la Raspberry Pi debería ser el centro de todo sin necesidad de un ordenador externo para nada, además siempre podemos transferir los ficheros por la red. Y no lo aconsejo, sobre todo, porque como cualquier otro Linux, Raspbian no tiene soporte nativo para NTFS. Esto implica que tengamos que utilizar software adicional para leer y escribir en el disco (ntfs-3g), y no sería un problema si no fuera porque es un proceso que recarga bastante la Raspberry Pi tanto computacionalmente como a nivel de temperatura.

Y por último tenemos ext3/4. Vale, son dos opciones en realidad: ext3 y ext4, pero los pongo juntos porque la explicación para elegirlos es la misma: son los nativos de Linux. Más allá de que la fragmentación es menor que en NTFS o que la velocidad de lectura y escritura pueden ser mayores, la razón principal para elegir uno de los dos es que hace trabajar menos a la Raspberry Pi. Así que puestos a optimizar los recursos, mejor que sea ext3, que no se ha demostrado realmente que sea mucho peor que ext4 y encima consume menos, además tampoco vamos a notar especialmente la diferencia en los procesos que vamos a ejecutar en la RasPi.

Como ya he dicho para el tipo de disco, el sistema de ficheros también depende mucho de la situación de cada uno y no hay una elección perfecta en todos los casos.

Montar el disco duro USB

Vamos a lo importante, que todo lo anterior es palabrería que probablemente no necesites. Lo primero es ver el nombre que Raspbian le ha dado a nuestro dispositivo USB, ya sea un pendrive o un disco duro. Doy por hecho que tienes Raspbian, aunque realmente este proceso funciona igual en casi cualquier Linux que hayas puesto en la miscroSD. Para ello ejecutamos:

sudo fdisk -l

Obtenemos un listado de todos los discos y sus particiones. Primero aparecerá la microSD con sus dos particiones, y después los dispositivos USB que tengamos conectados. Es fácil detectar cuál es el que queremos montar porque da mucha información del mismo, pero lo definitivo son la capacidad y el sistema de ficheros. Tendrás un resultado parecido a esto:

fdisk

Como puedes ver, /dev/mmcblk0 es mi microSD de 8 GB, con sus dos particiones, y /dev/sda es mi disco duro USB de 3 TB con una única partición: /dev/sda1.

Ahora podemos formatear el disco para darle el sistema de ficheros que queramos si no lo hicimos antes de conectarlo a la Raspberry Pi. Recuerda que se perderán todos los datos:

sudo mkfs.ext3 /dev/sda1

Esto formatea completamente la partición que le hayamos indicado con el sistema de ficheros ext3, si prefieres ext4 sólo tienes que utilizar mkfs.ext4.

Para acceder a nuestro disco duro USB necesitamos crear un directorio donde montarlo. Puedes elegir casi cualquier sitio para crearlo, pero lo típico y recomendable es hacerlo en media:

sudo mkdir /media/discousb

Donde discousb es el nombre que yo le he puesto al directorio donde voy a montar mi disco duro USB, soy muy original, pero tú puedes poner lo que más te guste. Y ahora tendríamos que montar el disco en el nuevo directorio con el comando mount, pero en vez de eso, vamos a modificar la configuración inicial para que cada vez que se arranque la Raspbery Pi se monte automáticamente:

sudo nano /etc/fstab

Al final de este fichero vayamos a añadir la siguiente línea:

/dev/sda1      /media/discousb      ext3      defaults      0      0

Lo primero es la partición de tu disco duro USB, lo segundo es dónde vamos a montarlo, lo tercero es el sistema de ficheros del disco (puede ser ext3, ext4, ntfs o vfat para FAT32) y el resto son las opciones por defecto para el montaje. Guardamos y cerramos el fichero con Ctrl+O, Intro, Ctrl+X.

Ahora cada vez que se inicie Raspbian tendremos el disco duro USB montado y listo para acceder a él. Si lo quieres empezar a utilizar ahora mismo sin tener que reiniciar puedes ejecutar:

sudo mount -a

Que monta todas la particiones que estén indicadas en el fichero /etc/fstab que acabamos de modificar.

Fin

Lo lógico es utilizar la tarjeta microSD para instalar los programas que vayamos a necesitar y utilizar el disco duro USB para almacenar todo el multimedia. Por eso yo, he organizado mi disco creando carpetas dentro de /media/discousb como Peliculas, Series, Musica, etc. Para poder tener acceso sin problemas tanto al disco como a todas las subcarpetas que queramos crear, lo mejor es poner que el propietario es el usuario pi, es decir, nosotros:

sudo chown pi /media/discousb

Eso es todo, mañana explicaré cómo instalar y configurar Transmission, un software para descargar torrents.

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Pues ya son 10 años por aquí

La pena es haber estado 2 lustros escribiendo en un blog irrelevante mientras que otros, como Mark Zuckerberg, lanzaban el mismo año lo que les haría millonarios. Pero mejor no pensar en ello y hacer balance del pasado, porque normalmente la pregunta es: ¿dónde te ves dentro de 10 años? Cuando lo divertido es: ¿te veías así hace 10 años? Y no, obviamente no, ni parecido.

Hace 10 años todavía estaba en la universidad, trabajando en el circuito del Jarama los fines de semana y dando clases particulares después de la facultad. Mis sueños eran irme a estudiar fuera, probablemente para no volver, vivir en algún país del norte de Europa o dar el salto a EE.UU. o Japón, dedicarme a la investigación en el campo de la robótica y la inteligencia artificial, aprender idiomas… ya sabes, todo eso que no ha pasado y que probablemente ya no pase.

Nunca me he sentido muy de aquí, y no estoy hablando de patriotismo, pero al final echas raíces y te acostumbras. En estos 10 años ha muerto gente, pero también han nacido. He perdido buenas amistades y he ganado otras tantas. Nada fuera de la lógica habitual. Pero, a pesar de no haber cumplido las expectativas, creo que he seguido un camino del que no puedo arrepentirme demasiado. He viajado por todo el mundo, he ido a todos los conciertos que una persona puede soportar, he practicado los deportes que me entusiasman, tengo un trabajo que me gusta y le importo a las personas importantes. Creo que la ambición que tenía hace 10 años no se conformaría con ésto, como es lógico, pero puedo decir que tampoco ha sido un desastre.

¿Y dentro de 10 años más? Pues espero que el blog siga, la actividad no es frenética, pero siempre viene bien tomar algunos apuntes por aquí o soltar cualquier cosa que quiera volver a ver dentro de un tiempo. Ésto no es más que un “diario en la nube”, tanto para lo personal como para lo profesional y lo cómicofestivo. Respecto a mi vida, lo más seguro es que no acierte absolutamente nada, aunque cuanto mayor te haces, menos bruscos son los cambios. Supongo que lo único que sí tengo un poco claro es que seguiré trabajando en lo mismo, o parecido, o en la evolución tecnológica de lo que hago ahora (que en esto de la informática nunca se sabe…), pero respecto al lugar o al éxito es demasiado difícil de aventurar.

Nada más por hoy. Si el trabajo, la familia, las redes sociales y el RBP me lo permiten, intentaré escribir más a menudo por aquí, pero no prometo nada. Salud.

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Estafado por las mentiras de Jazztel

Estoy indignado, muy cabreado. A nadie le sorprende a estas alturas que las grandes compañías intenten engañar, estafar y jugar con la ignorancia de la gente para su propio beneficio, pero lo que me ha pasado con Jazztel es de juzgado de guardia. Todavía no salgo de mi asombro, la facilidad con la que nos mienten y se cubren las espaldas es escandalosa. Voy a intentar explicarlo todo de la manera más corta posible (no prometo nada).

En Jazztel se vanaglorian de tener la mejor oferta en ADSL y móvil del mercado. Proclaman a bombo y platillo que por 19.95 €/mes te dan ADSL y línea de móvil con 100 minutos y 100 MB gratis. Esto es casi verdad, casualmente se les olvida siempre añadir la cuota de línea que son otros 14.95 €/mes, es decir, ya nos ponemos en 34.90 €/mes, y por supuesto, el IVA. Total: 42.23 €/mes, más del doble de lo que te hacen creer.

Pero vale, esto ya casi todo el mundo lo sabe y es difícil que te la cuelen. El problema es cuando te llama un comercial a tu número privado, sin que tú le hayas autorizado a que lo haga, por supuesto, y te cuenta la siguiente sarta de mentiras que suenan muy bien, que parecen creíbles y que luego no son en absoluto cercanas a la realidad. ¿Delito?

Resulta que me ofrece un cambio de compañía porque voy a ahorrarme mucho dinero. Le digo que tengo permanencia con mi compañía hasta noviembre y, aquí la primera sorpresa: me pagan la permanencia hasta 200 euros. Genial, yo tengo una penalización de 190, así que empieza con buen pie.

El producto ofertado es el paquete del que hablé antes, el Pack Ahorro 100, con el que tienes ADSL 20 MB con llamadas a fijos nacionales, más una línea móvil con 100 minutos y 100 MB por 42.23 €/mes (i.i.). La oferta no me acaba de convencer, así que para terminar de inclinar la balanza me ofrece el Sony Xperia Tipo por 1 €/mes durante 24 meses. Aquí ya la cosa cambia, ya que es un teléfono que viene costando unos 100 euros libre y Jazztel me lo ofrece por 24, sin mencionar el IVA, pero yo lo presupongo, es decir, poco más de 29 euros.

Acepto las condiciones ya que en el ADSL me voy a ahorrar unos euros (poco) y tendría una línea perfecta para mis necesidades y un móvil nuevo bastante decente por un precio insuperable, además de pagarme la penalización por incumplimiento de contrato con mi anterior compañía.

Así que empieza el ritual, en teoría, deben hacerme 3 grabaciones. La primera para la portabilidad de la línea fija, la segunda para la portabilidad de la línea móvil, y por último, para la solicitud del terminal nuevo. Comienza la primera. Todo va perfecto. Pero al terminar, en vez de remitirme a la grabación de la portabilidad móvil, me cuelgan. Llamo yo explicando la situación y me dicen que tengo que llamar cuando tenga línea fija para poder hacer la portabilidad del móvil.

Hago lo que me dicen, llamo una vez tengo la línea fija con Jazztel y da comienzo el destape de las mentiras, claro, cuando ya te tienen pillado, antes todo era de color de rosa. Advierto al teleoperador de algo importante: tengo permanencia en mi línea actual. No hay problema, Jazztel te paga la penalización, pero sólo si contratas la línea móvil de 300 minutos y 500 MB. ¿Cómo? Pero si me dijeron que me daban una línea de 100 minutos y 100 MB. Pues no, o pagas 10 € más al mes, o no te compensan la penalización. Es decir, ya te están colando otros 12.10, ya son 54.33 €/mes. Pero vale, trago porque lo que pago de más por lo que me ofrecen parece positivo. Primera mentira conseguida.

Sin embargo, la estafa mayúscula viene con el terminal, razón de peso por la cual decidí definitivamente cambiar de compañía. Le digo al buen hombre del teléfono que, además, me habían ofrecido el Sony Xperia Tipo por 1 €/mes durante 24 meses. Cual es mi sorpresa cuando me dice que ese terminal me lo puede ofrecer por 4 €/mes. Pero vamos a ver, si a mi me dicen que si me cambio me lo dan por 1 €/mes, me tienes que cobrar 1 €/mes. Pues no, es 4 veces más caro o nada. Y lo peor de todo, es que ya no me puedo arrepentir porque la portabilidad del fijo ya está hecha, es decir, la penalización la tendré que pagar igual, al menos si me quedo en Jazztel, teóricamente, me la devolverán, eso sí, descontándome el importe de cada factura hasta llegar al total de la penalización. En definitiva, me tienen atado 18 meses, mucho más de la permanencia que me quedaba. Total, que me tienen cogido por los huevos, haga lo que haga salgo perdiendo.

Resumen

Me ofrecen: ADSL 20 MB + línea móvil con 100 minutos y 100 MB + Sony Xperia Tipo por 1 €/mes + compensar la penalización de mi anterior compañía = 43.44 €/mes sin permanencia.

Me dan realmente: ADSL 20 MB + línea móvil con 300 minutos y 500 MB + Sony Xperia Tipo por 4 €/mes = 59.17 €/mes con 18 meses de permanencia (si quiero que me paguen la penalización).

Es decir, 15.73 € más al mes de lo que me ofrecieron para cambiarme a lo que realmente tengo que pagar. Y encima obligado a quedarme 18 meses para compensar la penalización de mi anterior compañía.

Si llego a saber exactamente lo que tenía que pagar, no me hubiera cambiado ni loco. Y, por descontado, graban todas las llamadas excepto en las que te ofrecen cosas que no van a cumplir. He reclamado 20 veces que revisen las grabaciones y, obviamente, no tienen ningún registro. Estamos desprotegidos ante los comerciales estafadores y compañías que no penalizan a los mentirosos y dejan a sus clientes con el culo al aire, pagando cosas que no quieren y privándoles de otras que desean. Tendré que denunciar, claro, pero lamentablemente será mi palabra contra su no grabación. Triste, muy triste. Dan ganas de…

Publicado en Frikis, Internet, Viajes

Ya no eres nadie si no tienes un Harlem Shake

El fin de semana previo a la Semana Santa, el día 23 de marzo más concretamente, se celebró el evento más importante del año: el GERE (Garrafa Evento RAT España). Como su propio nombre indica, es la reunión de los miembros españoles del RAT (Troy nunca viene) en casa de su ilustre San Pancracio, Garrafa, allá por las tierras del lejano Cádiz.

Y como buenos frikis interneteros, nos vimos en la obligación de continuar con la moda que más fuerte está pegando en la red: Harlem Shake. Ya tienen su pamplina todo tipo de famosos, futbolistas, animadoras, actrices porno… el caso es que nosotros no íbamos a ser menos así que nos pusimos manos a la obra.

Lo primero fue hacerse con la aplicación Harlem Shake Maker, la cual te graba los vídeos y te los monta con la música. Fácil, cómodo y para toda la familia. Pero antes del gran momento había que probar que todo funcionaba como debía, he aquí la primera demo:

Viendo que la cosa podía salir bien, preparamos todo lo necesario y sin especificar absolutamente nada de nada, en una sola toma, salió esto. ADVERTENCIA: vergüenza ajena elevada.

Publicado en Bitácora, Tecnología

Posibles regalos para mi inminente cumpleaños

Es una pena hacerse viejo, pero alguien muy sabio, pensando en la hiel que produce tal efecto, pensó en endulzar el momento exacto en que se conmemoran los años de vida con regalos, bueno, quizá fuera algún centro comercial o magnate del capitalismo, en cualquier caso, recibir un presente por la hazaña de haber sobrevivido un año más, es una costumbre inevitable.

Y ya puestos, aprovecho que en breve habré vivido un año más, para recordar las cosas que, a pesar de no ser totalmente necesarias, me gustaría tener. Enseres que disfrutaría, no como un niño con zapatos nuevos, que todos sabemos que estrenar calzado nunca fue algo agradable, sino de verdad, como cuando recibes un regalo que realmente te gusta y no tienes que fingir sorpresa y gusto a la vez, harto difícil.

PS3 + F1 2012

Nadie se sorprenderá al saber que soy un gran aficionado a la Fórmula 1. Pues bien, la nueva PlayStation 3, más pequeña, más ligera y con 500 GB de disco duro, viene con una oferta de lanzamiento acompañada del F1 2012, juego que amo. 296.95 € aquí.

Rocksmith

Como ya estoy un poco cansado de tener que tocar una guitarra de plástico para poder jugar, estaría muy bien tener el Rocksmith, un juego tipo Guitar Hero pero tocando con una guitarra real. La guitarra ya la tengo, así que con el juego me bastaría (otra guitarra tampoco sería despreciada). 86.95 € aquí. También disponible para PC, por si acaso nadie me regala la PS3.

Samsung Galaxy S III

Flamante apasionado de Android, es obvio apostar por esta maravilla de la tecnología moderna. No es un regalo barato, pero sois muchos para poner y yo ya necesito renovar mi viejo Nexus One. 549 € libre aquí.

No se me ocurren muchas más cosas que me hicieran especial ilusión. Las frikadas siempre son opciones acertadas, cualquier chorrada sobre el cubo de Rubik, Star Wars o Mario Bros., siempre son bien recibidas. Pero no os preocupéis demasiado, son sólo cosas materiales, inertes, sin vida, lo importante de verdad está más allá, lo importante de verdad no se puede comprar, requiere sacrificio, esfuerzo… si no sabes qué regalarme, entrégame lo que es realmente importante: dinero. Ya veré yo que hago con él xD

Publicado en Bitácora

El robo inmoral de Iberdrola a unos ancianos

Josefina y Julián son un matrimonio de ancianos de 86 y 87 años respectivamente. Viven en su piso de 40 metros cuadrados con un único dormitorio, la medicina les confirmó el capricho de la naturaleza: no podían tener hijos. Pero no era la única desgracia que les esperaba, Josefina empieza a tener un Alzheimer muy avanzado, enfermedad que enterró a su hermana Pilar, mi abuela. Julián hace lo posible por cuidar de ella pero la situación empieza a ser muy complicada y sus fuerzas muy escasas.

En esto que reciben la llamada de un avispado comercial de Iberdrola que pretende hacerles una rebaja muy seductora en su factura de la luz. Julián sólo escucha ventajas y acepta el cambio desde su antigua compañía con la que nunca tuvo problemas. Pero no es oro todo lo que reluce, y engañar a un abuelo siempre ha sido harto sencillo.

La primera factura de Iberdrola debería ser sustancialmente menor que las que tenían antes, pero la realidad de nuevo se ceba con la pequeña familia. El montante asciende a 3.000 euros. Así es, dos ancianos de casi 90 años gastan 3.000 euros de luz en un piso de 40 metros cuadrados. Obviamente Julián llama a la compañía para avisar del error, pero no le hacen caso y le instan a pagar la factura. Hecho que, por supuesto, se niega a realizar.

Como no podía ser de otra manera, Iberdrola no intenta siquiera investigar el fallo y les cortan la luz. Si ya es difícil cuidar a una anciana con Alzheimer, hacerlo a oscuras, sin poder cocinar y con la comida de la nevera en riesgo de echarse a perder, es algo inhumano. Así que Julián vuelve a llamar a Iberdrola explicando que es un pensionista y que no puede pagar los 3.000 euros de golpe, así que le dan la solución de pagar sólo la mitad para darles la luz, y que el mes siguiente pagara la otra mitad.

Julián acepta pagar los 1.500 euros con tal de tener el servicio restablecido mientras se investiga lo sucedido. Tras el ingreso y la consiguiente llamada, Iberdrola le dice que no vale con pagar la mitad, que si no paga todo lo que debe no le ponen luz en la casa. Desesperado por la situación y sin recursos legales ni intelectuales para proceder de otro modo, termina pagando los 3.000 euros completos.

La segunda factura es de 70 euros, algo más lógico, pero sin ser la ganga que le había vendido el primer comercial, de hecho, es más de lo que pagaba con su anterior compañía. Julián denuncia lo sucedido en la OCU y, probablemente, acabe ganando el recurso, pero ¿cuándo? ¿Dentro de 2 años? A lo mejor para entonces ni siquiera siguen entre nosotros. ¿Y el resto de ancianos a los que les hayan hecho lo mismo y no sepan ni que existe la OCU? Desalentador.

Josefina necesita unos cuidados y unas medicinas que asfixian la economía de cualquier jubilado, y tras este desembolso injustificado, injusto y descabellado, Julián no podrá darle a su esposa el tratamiento que ésta necesita. La desesperación y la impotencia se ciernen sobre el matrimonio que ha visto como son robados descaradamente y sin ningún tipo de escrúpulo.

Josefina ha perdido la cabeza, y mientras Julián lucha por no tirar la toalla, otros se aprovechan del desconcierto en el que vive un anciano que ha de cuidar de alguien que no sabe quien es ni donde está, ni tan siquiera es capaz de recordar cómo se hacen las acciones más básicas de cualquier persona como beber, lavarse o ir al baño.

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Sigo perdiendo peso preocupantemente

Este año 2012 se está caracterizando por dos cosas que, en principio, no están relacionadas, pero que probablemente sí lo estén. La primera es que el 20 de enero me lesioné el pié izquierdo, cuya consecuencia ha sido dejar de jugar al fútbol hasta el día de hoy, y sigo sin poder hacerlo. La segunda es una pérdida de peso tan preocupante como incesante.

Evidentemente no es algo bueno, pero como todo en la vida, tiene un lado positivo. En este caso es una conversación normal con una persona que no mencionaré por castigo expreso, y que se ha convertido en una mofa digna de ser publicada:

M: ¿Sigues perdiendo peso? ¡Vamos a tener que mirar dos veces para verte!

Yo: Cuando me conociste pesaba 83 kgs, hoy he pesado 72

M: Joder, ¿y tienes más pruebas o te han dado ya por perdido?

Yo: Me dieron por perdido al nacer

M: Por eso te lanzaron al espacio y llegaste a nuestro planeta, ahora todo encaja…