No existe la presunción de inocencia con la SGAE
07 Enero 2008 a las 21:18 por McLarenX | Se lee en 1'02 minutos.
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha denunciado a tres empresas de autocares escolares por tener en su flota incorporados reproductores de CD y DVD. Y da igual que un trayecto escolar no requiera la reproducción de una película o que el autocar viniera con el reproductor de serie. Tienen que pagar 6.429,80 euros. Pero ¿y la presunción de inocencia?

Este concepto no existe en las denuncias que realiza la SGAE. Las empresas han alegado que ellos no utilizan esos reproductores ni para el repertorio que gestiona la SGAE, ni para ningún otro tipo de contenido audiovisual. Pero no es no importa. El hecho de tener incorporado (de serie, no lo han añadido) un reproductor, implica directamente que va a ser utilizado y, además, para reproducir contenido de la SGAE. WTF!?
Según la Audiencia de Zaragoza, sería imposible para la SGAE demostrar el mal uso de esos reproductores (bueno, eso si no ponen cámara ocultas como han hecho otras veces) así que en vez de defender la presunción de inocencia de las empresas de autocares, premian la presunción de culpabilidad, algo ilegítimo en España. Es decir, que hagas lo que hagas tendrás que pagar a la SGAE. Es lo de siempre, si fuera un impuesto que gestionara el gobierno, aún pasaría, pero le estás pagando a una empresa privada que gestiona ese dinero a su antojo.
Ver también | SGAE arruina a Traxtore
Visto en | El Periódico de Aragón



10 Abril 2008 a las 2:36
Utilizando
Esa información, no es cierta en los términos que la describes, y está sesgada seguramente no por Tí, pero si por tu fuente, o por la fuente de tu fuente.
Soy representante de SGAE desde hace relativamente poco tiempo. El hecho de que ahora me dedique a esto, es resultado de una cantidad ingente de casualidades, y te aseguro que fichándome han hecho dos negocios. Uno contratar a un tío brillante y trabajador como pocos, y otro captando al que probablemente haya sido el mayor “oportunista informático” en lo que se refiere a propiedad intelectual, de la historia de España. Te quiero decir con esto, que aunque ahora viva de mi cliente y esté más que feliz ante todo lo que le enriquezca por lo que a Mí me pueda tocar… Yo he sido cocinero antes que fraile en este tema, y gracias a eso creo que hoy por hoy tengo una visión justa y centrada sobre este tema, esta Ley, y esta sociedad de gestión.
Lo primero , antes de refutar lo que explicas en tu post, es consultarte, si alguna vez has leído una noticia, la has oído en la radio, o la has visto por TV relacionada con un tema en el que de verdad participes y de vedad conozcas, que haya sido mínimamente parecida a la realidad que Tú día tras día observas y analizas y sufres en tus carnes y te quita el sueño, etc…
Esta es otra más de esas memeces que se escriben, y que por recitar un nombre, una fecha o algo, los que las leemos les otorgamos crédito, e incluso incorporamos a nuestro argumentario para después esgrimirlas en el primer debate al respecto que surja, y así presupuestadas ya con la calidad de silogismos, sólo por el hecho de haberlo leído en algún sitio, no se sabe muy bien ni donde ni cuando ni sobre todo de parte de Quién.
Cualquier parecido entre lo que cuentas y lo que de verdad pasó con este hombre, es pura coincidencia o sencillamente una mentira estratégicamente malintencionada, diseñada para desprestigiar a una entidad que dado el objeto de su función y la falta de costumbre del público de respetar al Derecho indiscutible que le dá sentido y abarca básicamente toda su actividad, está en una posición propicia a la impopularidad, en tanta medida como impopular es el objetivo primordial de su actividad. Defender los legitimísimos derechos de sus socios a costa del abuso y oportunismo ilegal de otros, que aunque nos quiten 15€ por una copa que vale 80 ctms, y Ellos mismos te digan que te cobran eso por que te ponen música y puedes bailar, nos parecen víctimas cuando SGAE les dice que le parece muy bien que se hinchen a ganar pasta con su música, pero que una mínima parte de los beneficios debe ir a para a los autores de esa música que les hace ganar tanto.
En cuanto a lo de los autocares, que sepas sólo una cosa. Desde que se les solicitó por escrito la regularización de su negocio formalizando un contrato-autorización con SGAE, dado que se suponía la utilización de esa instalación para el establecimiento de una “comunicación Pública”, hasta la sentencia condenatoria del juez, han pasado tres años, 23 cartas, 100 llamadas, 15 visitas “in situ”, etc…Sin respuesta en nigún caso por parte del demandado. Pero es más, ¡El tío no compareció en el juzgado!, y luego se escandalizaba por haber perdido el juicio. El colmo de los colmos es que te denuncien, te citen para una vista, que con dos pelotas no te presentes, y encima quejarte por que te hayan condenado.
Con que te hubieras puesto al teléfono una sola vez de las mil que te han llamado, y le hubieras explicado al representante la teoría del vídeo y la tv de serie, te habría explicado como evitar el pago de la cuota y la denuncia correspondiente al impago de la misma.
Un saludo, que ya está bien.
10 Abril 2008 a las 14:02
Utilizando
Hola Jesús, lo primero es agradecerte el comentario, sobretodo a esas horas. Voy a intentar responderte lo mejor posible.
Sobre tu supuesta vida antes de entrar en la SGAE no diré nada porque no creo que sea relevante para el caso que nos ocupa.
Creo que tu pregunta sobre si he leído alguna noticia relativa a mi o mi entorno, se refiere a que las noticias no siempre son todo lo veraces que se espera de ellas. Puede que tengas razón, pero hasta la fecha, todas las circunstancias que han influido en mi vida han sido redactadas fielmente tanto en prensa escrita como televisión. Así que en este sentido no debo desconfiar de los profesionales del sector, como parece que haces tú.
También propones una similitud entre la SGAE y los bares de copas. La diferencia es palpable. La SGAE me cobra, indiscriminadamente, por algo que no hago (la SGAE se lleva dinero cuando yo meto mis fotos en un CD, alegando que ese CD lo podría haber usado para grabar música de sus representados). Sin embargo, una discoteca pone el precio que considera oportuno a algo que me vende, como una ferretería o una perfumería. En este caso soy yo el que decide si creo justo ese precio o no. Yo decido si quiero pagar o no.
Y finalmente, el tema que realmente ocupa a este artículo, los autocares. Yo veo tan creíble tu versión de los hechos como la mía, que realmente es la de El Periódico de Aragón (la fuente). Ya que no aportas pruebas reales a todo lo que dices. Por lo tanto, yo no puedo darle más crédito a tus declaraciones que a las de El Periódico de Aragón. Cualquiera puede entrar aquí e inventarse cualquier historia.
Un saludo y gracias de nuevo por tu aporte.