Repaso al 2007
31 Diciembre 2007 a las 23:41 por McLarenX | Se lee en 6'50 minutos.
La pregunta que siempre se hace la gente cuando llegan estas fechas es: ¿ha sido un año bueno o malo? Es difícil valorarlo rápidamente ya que siempre pasan cosas buenas y malas. Para mi este año ha tenido extremos muy diferenciados. Cosas realmente buenas, inolvidables. Pero también acontecimientos nefastos.
En cualquier caso, yo siempre me quedo con lo mejor. Y quedándome sólo con eso he de reconocer que ha sido un año en el que he aprendido mucho, he viajado, he conocido gente, me he levantado de los duros golpes… y además he conseguido objetivos, no demasiados, pero al menos voy tachándolos de la lista. Ahora voy a hacer un repaso cronológico de todas esas cosas buenas y malas que me han ido sucediendo, sin entrar a valorarlas mucho que para eso ya las conté en su día.
El año comenzó de la peor manera posible. Nochevieja siempre es una noche complicada, con mucho alcohol de por medio, así que este año nos tocó sufrir la enajenación humana. Pero eso no es todo, no tenía Internet y hasta finales de enero no pude conectarme en casa. Una entrada de año bastante dura.
Febrero tampoco me dio muchas alegrías, aunque esto es algo normal ya que es época de exámenes. Además de los malos resultados me denegaron la Athens, así que empezaba a sentirme bastante cansado de la universidad, más de lo normal, incluso con ganas de mandarlo todo a la mierda. Menos mal que empecé a buscar distracciones y motivaciones para no pensar en ello.
En esto ayudaron mucho ciertas chicas -ya sabéis, capaces de lo peor y de lo mejor-. La primera fue Sandra, una chica de mi universidad que conocí un día y no volví a ver nunca más, pero que me regaló una ilusión. Estuvo explicándome como funciona la ERASMUS en mi facultad y me di cuenta de que podía luchar por ella, que esa sería mi nueva motivación. Además, otra chica de mi universidad, Helena, quiso hacerme olvidar los exámenes y me subió a esquiar. Realmente funcionó. Para culminar la temporada blanca, Ann me obligó a subir a La Pinilla a hacer snow. Aunque no me gustó demasiado el deporte en sí, también sirvió para despejarme y empezar con mi nueva forma de ver las cosas -en concreto la universidad-.
Con otra cara y más ilusionado llegó marzo, uno de los mejores meses de este 2007. Empezó con el festival más impresionante e inolvidable que he vivido. Tres días de conciertos de la mejor música del país hicieron del Viña Rock una cita obligada para años venideros -a pesar del diluvio que nos tuvimos que chupar-. No contento y ya que Marea no estuvo allí, dos semanas después fui a uno de los conciertos más brutales -sin contar el Viña Rock- en el que Marea tocó con La Renga. Marzo terminó con dos regalos maravillosos, uno del cielo y otro de un ángel muy detallista.
Ya que estaba teniendo un año muy musical no pude evitar pasarme por las fiestas de Getafe para ver en directo un concierto mítico con Reincidentes, Rosendo y Boikot compartiendo escenario. Los exámenes estaban demasiado cerca pero no podía perder esta ocasión y eso que ya pude verles en el Viña Rock, pero la buena música hay que perseguirla allá donde vaya. Además para esta convocatoria tenía fuerzas renovadas, no como volver a empezar la universidad, pero sí con otra forma de afrontar los exámenes, y dio sus frutos. No aprobé todo, pero sí más de lo normal, fue un muy buen junio.
Y entonces llegó julio, y con él, el mayor accidente que jamás he sufrido con el coche -el mismo día que enterraban a mi abuelo-, no sin antes haber disfrutado de un fin de semana fantástico en el Puerto de Mazarrón. El accidente sucedió mientras iba a trabajar y supuso el siniestro de mi pequeño. Se puede decir que salvé la vida -y no sería la última vez este año-. Para terminar el mes me vi obligado a publicar mis impresiones sobre la UEM ya que estuve dando clases particulares a uno de sus alumnos, esto creó una gran polémica pero es la pura realidad. Y no contento con ello, creé más polémica hablando sobre como el cristianismo frenó el desarrollo de la ciencia.
Sin demasiado tiempo para asimilar todo lo que había acontecido, otra mala noticia invadió mi vida. Mi abuela seguía los pasos de mi abuelo. Yo ya empezaba a estar muy cansado y frustrado por todo lo que estaba pasando así que tuve que buscar vías de escape a todo esto. Mi mente no soportaba más dolor. La primera fue Granada -a donde quizá me vaya el año que viene-. No era la mejor época para ir pero sólo por el viaje de vuelta mereció la pena. Y como los viajes son lo que más me gusta, también me subí a Somo (Santander) a hacer surf, una experiencia inolvidable.
Otras de las cosas que más me gustan en esta vida son la tecnología y los coches, así que también me ayudaron a salir del bache mi nuevo teléfono (Nokia N95) y mi nuevo coche (Mercedes-Benz 300E). Dos adquisiciones que de alguna manera han marcado mucho este 2007. Y hablando de coches, esta temporada de Fórmula 1 ha sido totalmente desastrosa para McLaren. No voy a entrar a valorar quien tiene la culpa, sólo sé que McLaren perdió todos los puntos del mundial y encima tuvo que pagar la mayor multa de la historia de la F1. Mal año en ese sentido.
Septiembre marcó un antes y un después en mi blog porque fue cuando, por fin, registré el dominio www.McLarenX.com dando finalmente forma y fondo a todo el trabajo de años. Para la gente no fue un gran cambio porque he utilizado el mismo theme y por tanto visualmente es igual, pero para mi fue la decisión final de afrontar esto del blog como algo importante, y lo es. Aquí es donde muestro todo lo que soy, lo que tengo, lo que hago y lo que deseo. La mejor forma de conocerme sin conocerme. Además debo agradecer el apoyo recibido ya que desde el 1 de septiembre hasta hoy he tenido más de 18.200 visitas. Todo un récord para mi.
Pasé los exámenes de septiembre estudiando bien acompañado en la biblioteca aunque finalmente sólo me presenté a una, y la aprobé. Un hueso. Así que para celebrar un curso en el que aprobé bastante pero que pudo ser más, llegaron, como siempre tras exámenes, las fiestas de Villaviciosa, y con ellas, el desfase total y absoluto, alcohol por doquier y muchísimas risas. Lo normal. Y para darle un toque más especial este año, me bajé a Valencia un día porque tenía que llevar un Saab. Una matada, pero mereció la pena. Empecé muy bien el año, ya sabéis que para mi el año comienza esa semana y con las clases acto seguido.
Y con octubre llegaron los cambios de verdad. Este mes suele ser con el que comienzo las cosas, todo empieza de cero -en la universidad- y tengo que coger fuerzas para afrontar todos los cambios. En esta ocasión, han sido cambios y descubrimientos geniales que han marcado lo que quedaba de año y para bien. El primero fue Marwan en la sala Galileo Galilei. Después otras grandes experiencias como la tarta de mi cumpleaños o un regalo de bandera como fue el Cubo de Rubik. Pero sin duda lo mejor de octubre fueron las fiestas de Pozoblanco.
A la vuelta de un fin de semana sublime tenía que hacer las maletas para cambiarme una vez más de casa. Un cambio poco significativo pero que supone nuevas intenciones y metas. Para empezar me grabé por primera vez tocando el Canon Rock de JerryC en el Frets on Fire. También conseguí resolver el Cubo de Rubik que me regalaron por mi cumpleaños.
Pero lo mejor fue volver a ver a las nenas cordobesas. Esta ve con la excusa de ir a Sevilla a ver a Héroes del Silencio. Fue una noche nada más pero nos lo pasamos como era de esperar. A la vuelta también pude disfrutar de otro concierto, esta vez eran Dream Theater con Symphony X como teloneros. Para terminar el año, otras amigas cordobesas vinieron a visitarnos y al fin de semana siguiente volvimos a bajar nosotros a Córdoba para despedir el año con las nenas y, de paso, no romper la costumbre de vernos una vez al mes.
Como ya he dicho, han pasado muchas cosas buenas y otras cosas muy malas. De lo peor destaco mis abuelos y mi accidente, y de lo mejor la gente nueva que he conocido y las buenas amistades, de calidad, que he conseguido. Se podría decir que unos vienen y otros se van. Es ley de vida. Por eso quiero agradecer sobre todas las cosas a mis amigos, los que siempre están ahí en todo esto, en lo bueno y en lo malo, que sigan estando porque sin ellos todo esto sería mucho más difícil.
Para terminar quiero repartir un buen puñado de besos y abrazos a toda la gente que durante este año me ha hecho sonreír: David, Java, Bob, Nere, Jessica, Sandra, Helena, Ann, María, Álvaro, Gemilla, Aranele, Leila, Alex, Carol, Tania, Edu, Juan Carlos, Adri, Hugo, Fer, Isa, Gema, Itsaso, Gentzane, Menchu, Elena, Carmen, Lourdes, María Ángeles, Inma, Miriam, Bea, Ana María, Vero, Lidia, Bea, Juan, Adri, Rosa… y otra mucha gente que ha hecho que este 2007 sea un poco mejor. Gracias.
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