El mejor viaje de mi vida
04 mayo 2007 a las 0:53 por McLarenX
150 horas llenas de pasión, euforia, exaltación, sorpresa, decepción, miedo, emoción, pasión… y todas las sensaciones que puedan existir. Han sido 7 días en los que ni la lluvia ha sido capaz de echar a perder un festival con la mejor música del país. Y para los más fiesteros, además de las horas y horas de conciertos, teníamos en la entrada del camping un garito desmontable al aire libre con más buena música. Sin duda es un fin de semana pensado para pasarlo bien sí o sí. Aunque me quedo corto diciendo bien.
El jueves 26 fue el comienzo de este inolvidable viaje. Salimos con retraso y con una serpiente chamuscada en la rueda del coche, pero ni la intensa lluvia impidió un trayecto sin incidencias. La llegada, de noche, complicaba un poco la elección de un sitio para montar la tienda. Y a esas alturas el camping estaba hasta arriba pero resulta que, a la postre, encontramos un sitio idóneo para no calarnos y que las riadas no embarraran la tienda. Como curiosidad destacar que íbamos super preparados: sin martillo (o similar) para poner las piquetas y sin linterna. Lo de la luz es bastante importánte cuando tienes 10 horas al día en las que no ves nada dentro de la tienda.
El viernes empezaba lo bueno. Nada más entrar en el recinto sientes como tu cuerpo te pide marcha, fiesta, desfase. Era como vivir en un sueño. Se puede decir que estaba andando 2 cms por encima del suelo, como en una nube. Mientras tronaba Gojira en New Rock, nos fuimos a República para escuchar a La Mala que venía con Kultama. No es que sea mi rapera favorita pero para empezar está bien, además, tiró las zapatillas al público xD Después tocaban Despistaos pero preferimos darnos un homenaje (especialmente yo) aparcando el culo en el camión del Guitar Hero (oh yeah!) aunque de camino pude escuchar como hacían una versión de Alucinante de Platero y Tú. Además aprovechamos para hacer una escapadita al coche y cenar. Con el estómago forradito fuimos al New Rock donde tocaba Stravaganzza adelantando un tema del próximo disco, deja de llorar y demostrando, una vez más, porque Leo es la mejor voz del rock español. Eso sin hablar de la bailarina vestida únicamente con pintura…
Acto seguido, en Matarile, Medina Azahara hacía gala de una experiencia de más de 25 años sobre los escenarios, especialmente tocando el bajo como si fuera un tambor. La guitarra amarilla me enamoró. Nada más terminar intentamos ir hacía República donde empezaba a tocar Manu Chao: error. La marabunta de gente era impresionante. Los empujones se tranformaban en desplazamientos de varios metros sin casi tocar el suelo. Demasiada presión para ver a Manu Chao así que nos fuimos a respirar un poco y, de paso, ver las tienditas del festival.
Al volver a Matarile ya había muchísima gente y tuve que ver a Rosendo desde bastante lejos, aunque mereció la pena. Inmediatamente después empezaba Huecco en el escenario de al lado así que mientras intentaba huir de allí escuché algunas canciones suyas, suyas por decir algo, porque eran todo versiones! El caso es que consigo llegar a New Rock donde “los padres de todo esto” (palabras de Leo) cerraban el día. Por su puesto se refería a Barón Rojo que, además de cantar los 3, al final del concierto el guitarrista reventó su guitarra al ritmo de la batería: patadas, puñetazos, golpes, lanzamientos… increíble.
Ya se pasaban las 4 de la mañana y la gente seguía alborotada, sin música, así que el garito del camping se petó de gente con ganas de más (alcohol generalmente xD). Yo, prudente, me volví a la tienda donde, como era de esperar, no dormí absolutamente nada. A 2 metros teníamos un grupo con la música a toda ostia, pero es que cuando estos se fueron a dormir, un poco más lejos una pelea de gallos. No es que me disgusten estos arrebatos de creatividad, pero coño, intentába dormir xD Cuando parecía que todo estaba tranquilo empiezan a hacer ruido los madrugadores. Conclusión: es imposible dormir en el Viña Rock.
Con más sueño que ganas nos liamos la toalla al cuello rumbo a la playa. El sábado había amanecido con tantísimo calor sobre la tienda que no sabía si había llovido dentro de la misma o que el sudor emanaba a borbotones de mi cuerpo. El paseo era considerable hasta poder disfrutar de la perfecta arena de Els Terrers. Ciertamente había muy poca gente pero es que el clima tampoco acompañaba, al poco de pisar la playa se empezó a levantar mucho viento y tuvimos que irnos, ni siquiera hubo agallas para remojarse de sal. Comimos en un banco del no paseo marítimo y rápido a la tienda que empezaba a chispear.
Las ganas de siesta eran considerables pero era imposible ya que Frank-T comenzaba su actuación en Sennheiser demasiado pronto como para darnos ese lujo. Pero mereció la pena. Tuvo una actuación expléndida, dentro de lo que esperaba de él. Al terminar corriendo a Matarile para ver el, ya empezado, concierto de Los Suaves. Otra vieja gloria que sigue en forma y lo da todo (y más) sobre el escenario. Y a correr de nuevo que El Chojin ya había comenzado su actuación en Sennheiser. A partir de este momento el día cambió radicalmente.
La lluvia empezaba a ser intensa, la ropa interior ya se quejaba, entonces ‘Cho’ tuvo la brillante idea de prometer al respetable que haría todo lo posible por compensar que nos estuvieramos mojando por verle. La gente, muy oportuna, gritaba: “mójate”. Entonces hizo algo que yo jamás he visto: bajó al centro de la marabunta de gente y se puso a rapear ahí, a 2 cms de mi cara, bajo la intensa lluvia. Puedo asegurar que la gente en ese momento en lo último que pensaba era en que se estaba mojando. De vuelta en el escenario no pudo dar más que un par de pinceladas más de su arte cuando el sonido dejó de funcionar. Lejos de rendirse vió que alguien del público tenía un altavoz, se lo pidió y siguió rapeando, a capella… pero se oía muy poco y tuvo que desistir y terminar ahí su actuación sublime.
El siguiente concierto previsto era Mägo de Oz en Matarile pero los designios del mal y, posiblemente, una mala previsión, hicieron que la zona estuviera inundada totalmente, imposible permanecer sumergido en aquel charco gigante. Así que la organización decidió suspender los conciertos. En ese momento pensé que el único refugio posible era la tienda, ya que las carpas del recinto estaban llenas de la gente que intentaba escapar del diluvio universal. De camino vi como las riadas, el barro y los inmensos charcos se adueñaban del camping así que temí por mi tienda… pero no, estaba en su sitio, perfectamente anclada y sin una gota de agua en su interior.
Sólo había un problema: ¿qué se puede hacer a las 10 de la noche, sin luz, cayendo la mundial, en una tienda de campaña? Pues eso mismo. Así que fueron muchas horas muertas mirando al techo deseando que aguantara mientras el ruido de las gotas sobre el plástico hacía apretar el culo para no perder yemitas. El caso es que además de la actuación de Mägo, se suspendieron también las de Elbicho, Soziedad Alkoholika, G5, Siniestro Total y Pata Negra. Por desgracia, para mi, Warcry, al igual que todos los artistas que tenían previsto tocar en New Rock, no suspendió su concierto pero con la que estaba cayendo tuve que perdérmelo (llantos). Mägo, G5 y Elbicho no pudieron tocar el domingo por problemas en sus giras pero los demás encontraron hueco para que pudieramos disfrutar de su música.
Lo bueno de acostarse tan temprano es que puedes madrugar para ir a la playa, pasear, aprovechar el día… todo mentira. La noche estuvo sembrada por la lluvia, pero es que la mañana también, así que más panzada de tienda, ahora con luz. Las partidas de Trivial eran constantes, dimos la vuelta a las preguntas 3 o 4 veces, por no hablar de las eternas partidas de Tute y Escoba (101-97 xD). Era curioso ver la inmundicia en la que vivíamos y la de cosas que hacíamos. El caso es que con tantas horas muertas ansiaba con todas mis fuerzas que empezaran los conciertos del domingo.
Tocaban Hamlet y Macaco a la vez pero como ya había decidido yo muchos conciertos, fuimos a ver a Macaco, no está mal, pero no es lo mio. Pronto nos fuimos a Sennheiser para ver como Falsalarma levantaba a la gente. Después, en New Rock, tocaba Saratoga con su nuevo cantante, que no decepcionó a nadie, a pesar del duro reto que es estar a la altura de Leo, de hecho, exageraba muchísimo los “solos” de voz para demostrar su valía. Entonces era la hora de Reincidentes, en Matarile, donde me encontré con mi amiga Itsaso y su preciosa compañera Gentzane. Este fue uno de esos conciertos en los que te da tal subidón que no importa estar a cientos de metros del escenario porque estás en una nube de sensaciones irrepetible.
De vuelta a Sennheiser para ver a SFDK, no pude quedarme mucho tiempo así que volví a la tienda para cenar, que aún quedaba mucha noche y había que coger fuerzas. Una vez en el recinto de nuevo, tocaba escuchar a La Excepción en Sennheiser, la lian parda, pero el sonido era bastante malo y no se les entendían bien las coñas. Luego estuvimos intentándo comprar la camiseta del festival pero estaban todas agotadas así que estuvimos de compritas por las carpas sin poder disfrutar de Boikot, que estaba tocando en New Rock, y sólo pude escuchar algunas pocas canciones, de lejos. Para cerrar el festival, Matarile acogía a Los Delinqüentes que, lejos de ser mi grupo favorito, estuvieron bastante bien. Al ser el último la gente ya está dando el resto y se desfasa muchísimo. Además volví a reunirme con Itsaso y Gentzane para despedir el fin de semana más brutal, salvaje e inolvidable de mi vida.
Llegado a este punto del viaje sólo quedaba pensar en el descanso. Tres días para no pensar en nada, relajarse, evadirse de todo y disfrutar de las merecidas vacaciones. El lunes fue el segundo día de playa. Parecía que la lluvia nos daba una tregua y podíamos disfrutar del agua salada. Esta vez sí hacía tiempo para estar en remojo así que después de un año volvía a llenarme el culo de sal. Solecito, arena, mar… no es mi plan favorito, de hecho, no me gusta demasiado, pero tampoco había mucho más que hacer y se trataba de relajarse ¿no? Pues no mucho. Entre los niños alemanes corriendo como alma que lleva el diablo, la novia cuasiperfecta de un ‘vecino’ y el top-less… lo que es relajado, no estaba mucho, para que nos vamos a engañar.
Al llegar el medio día las nubes taparon el fuego y la temperatura bajó considerablemente hasta el punto de tener que recoger los tratos, no si antes degustar las sabrosas ensaladas prefabricadas de Isabel. Y es que otra cosa no, pero comida en la que no tuviéramos que hacer nada, a raudales. De vuelta a la tienda intentámos encontrar un supermercado para comprar hielo y pan de molde (que es lo que más gastamos) así que nos cruzamos con una señora que tenía pinta de ser extrangera pero de saberse el pueblo al dedillo. Mis especulaciones eran ciertas. A la señora no se la entendía mucho pero nos explicó dos maneras de ir al supermercado. Cuando intentamos llegar empezó a caer la mundial (otra vez) y además no conseguimos ir por donde ella nos dijo. Finalmente nos cruzamos con unas muchachuelas con bolsas del Mercadona y nos indicaron perfectamente donde estaba. Fue terminar de comprar y salió un sol gigante y abrasador así que corriendo a la tienda antes de que empezara de nuevo el llanto del cielo.
El martes lo más interesante que hicimos fue recorrer toda la zona de acampada recolectando etiquetas de las botellas de Coca-Cola para conseguir una vajilla (al final creo que conseguimos para tres o cuatro) y tapones de Fanta para un viaje. A estas alturas ya no quedaba prácticamente nadie en el camping. El resto del día fue de partidas eternas de Trivial y cartas, pero eso sí, mucha relajación, cero estrés, que de eso se trataba. Después de comer vinieron unos chavales de la organización del festival para decirnos que como quedabamos sólo 15 personas en el camping, que cortaban las duchas, se llevaban los baños… que no merecía la pena mantener todo eso para tan pocas personas. Bueno, tampoco es que las duchas fueran mucho mejores que las de la playa (igual de frías) así que no nos alteramos mucho por la terrible noticia. La noche es mejor olvidarla, cuanto antes.
Entonces llegó el miércoles. Se suponía que iba a ser un día para aprovecharlo, el último! Pero nos levantamos realmente tarde y ocupamos la poca mañana que nos quedaba en recoger todo, guardar la tienda y buscar un sitio en el paseo marítimo para pasar la tarde antes de partir rumbo a la realidad. Fue un día bastante frío hasta que, caprichos jamoneros, casi me ahogo con un sandwich: el sandwich de la muerte! Podemos tener nuestras diferencias, pero intentar matarme lo considero excesivo.
Tras esquivar a la parca y terminar de comer, con mucho cuidado, nos fuimos a un bar a tomar un heladito. Fue allí donde nos pusimos al día de las noticias del país con la prensa del establecimiento: el Marca y el As nos nutrieron de la información básica para ponernos al día. A partir de ahí intentamos aprovechar cada minuto al máximo porque vimos como se acercaba la hora de despertar del maravilloso sueño que había sido Benicassim. Sinceramente fue muy duro meterse en el coche para volver a casa. Muy duro.
El caso es que, con mucho pesar, embarcamos en el viaje de vuelta incumpliendo todas las normas posibles, dentro y fuera del coche. Con tramos de 200-230 km/h (con un Audi A4 bastante miedoso) desafiamos las leyes jurídicas, pero fue casi peor intentar cenar en marcha, y no por la distracción del conductor (el que escribe) sino porque se me mancha el peque! También hay que decir que se portó como un campeón y no dió ni un sólo problema, me siento orgulloso de él. Aunque no le traté especialmente bien… lo siento.
Y así es como finalizó el mejor viaje de mi vida. Creo que en estos 7 días he llegado a experimentar todo tipo de sensaciones, la mayoría geniales, como era de esperar. Aunque también han sucedido cosas que no esperaba, ha habido todo tipo de sorpresas. Se aprende de todo. Pero es que cuando el único objetivo es pasarlo bien, no puedes conseguir otra cosa ¿no? No sé expresar muy bien todo lo que ha recorrido mi cuerpo en estos días pero puedo asegurar que ha sido mejor que todo lo que conocía hasta la fecha. El año que viene repito sí o sí. Gracias Rock and Roll.
Aún me faltan por tener las fotos y los vídeos que hizo María pero, de momento, os dejo en mi SPaCe 2oo7 las fotos y por aquí estos vídeos que hice con mi móvil. La calidad no es brutal pero molan. No hay de todos los grupos porque es casi más de lo mismo y porque me quedé sin batería ó_òPaco Ventura, guitarrista de Medina Azahara, se curra un sólo sublime:
Pepe Bao, bajo de Medina Azahara, es capaz de hacer auténticas virguerías sin despeinarse:
Esté donde esté, Leo tiene la mejor voz del rock español:
Último día, sin camping, aburridos en el coche… sólo podía pasar esto:
Un perro intenta comerse a María en la playa (me recuerda a…):
El intento fallido de ‘algo’:
Artículos relacionados
| Vacaciones ¿Cual es o podrían ser tus vacaciones soñadas? Japón. ¿Cual es la cosa sin la que no habría... | Viaje sorpresa: La Manga del Mar Menor Y cuando parecía que iba a pasar la Semana Santa en Madrid... viaje sorpresa a La Manga del Mar Menor.... | Comienza el viaje a Praga Me gustaría decir que todo este tiempo que no he escrito es porque estaba preparando el viaje a Praga,... | Viaje a Las Vegas y Los Angeles El viernes 25 de septiembre cogeré mi primer avión con destino los Estados Unidos de América.... |
El mismo día del año pasado: no escribí nada.















09 mayo 2007 a las 17:13
weno, weno… kerias q te dejara un comentario alguna vez, y aki esta, x fin llegó, jejeje. Estaba esperando el momento oportuno, y qué mejor momento q uno en el q hablas de mi ;)
pues nada, q m alegro de haber formado parte del mejor viaje de tu vida, q m lo he pasao genial, a pesar de todas las “penurias” (siempre son una experiencia) y q no tengas duda de q el año q viene repito, eh?? arriba el viña!!!
muxos besitos
13 abril 2011 a las 11:55
Usando
Entiendo que esos conciertazos te hayan marcado :D
Ahora ando liada, montando mi próximo viaje, que espero sea el mejor viaje de mi vida… Primero Canada, pero quiero cruzar a USA, bajar a Las Vegas y después seguir hacia la costa oeste para ver LA y San Francisco. Tengo 45 días… a ver si me da tiempo.